«Conocí el proyecto en 2017, cuando estábamos recolectando botellas plásticas en el colegio con los niños Defensores del Planeta. Nos sorprendió que eran estudiantes de secundaria apasionados por su proyecto, ya tenían un lugar donde reciclaban las botellas y las convertían en frazadas que donaban a familias necesitadas. Este proyecto nos impactó a las maestras y a los niños. Han pasado 7 años y Ayudando Abrigando sigue creciendo, para nosotras es un privilegio seguir colaborando con el cuidado del planeta.»




